Disciplina
- Cris Sira

- 5 oct 2025
- 13 min de lectura
Actualizado: 6 oct 2025
La disciplina no es incompatible con la flexibilidad. El equilibrio es posible. Es nuestra naturaleza.
Para hablar de disciplina, primero hay que definirla. Para ello, he seleccionado unas frases que me ha encantado leer y me resultan inspiradoras. Grandes personas como Madre Teresa, Jim Rohn, Dalai Lama y Stephen Coney, entre otros, nos han inspirado con sus reflexiones sobre el significado de la disciplina. Así pues, cuando hablo de disciplina me refiero a lo siguiente:
``La disciplina es la mejor amiga del hombre, porque le lleva a realizar los deseos más profundos de su corazón´´. Madre Teresa.
`` La disciplina es el puente entre tus objetivos y tus logros´´. Jim Rohn.
`` La verdadera disciplina no se impone. Sólo puede venir del interior de nosotros mismos´´. Dalai Lama.
`` La mayoría de las personas equiparan la disciplina a la ausencia de libertad. En realidad, ocurre todo lo contrario. Sólo las personas disciplinadas son realmente libres. Las indisciplinadas son esclavas. ´´. Stephen Coney.
`` Una mente disciplinada conduce a la felicidad, y una mente indisciplinada conduce al sufrimiento´´. Dalai Lama.
Para mí, la disciplina es el conjunto de acciones y hábitos diarios que nos llevan a obtener aquello que nos hará felices a largo plazo. Cuando hablo de felicidad, hablo de serenidad y de paz mental. No de placeres instantáneos que puedan derivar en una vida desdichada. Hablo de sentirnos dueños de nuestra vida, de sentirnos satisfechos, bien con nosotros mismos y consecuentes con nuestra esencia más profunda. Aquella que sólo nosotros podemos descubrir.
Para ello, el primer paso es definir tus objetivos y prioridades de manera honesta y realista.
Decide quererte, porque la disciplina no se trata de fuerza de voluntad, ni de obligaciones, ni de mandatos por parte de otras personas. Se trata de amor propio. Se trata de decidir. De tomar las riendas de tu vida.
Ámate a tí primero y en consecuencia, podrás apostar por tus propósitos y confiarás en tus habilidades. Cuando nos queremos, nos comprometemos con nosotros mismos y con nuestros sueños. Confiamos en lo que hacemos día a día y nos rendimos ante el resultado porque aquello que nos hace felices es el proceso de construcción. La ilusión y el entusiasmo en y por el proceso de construcción, da sentido y significado a nuestras acciones. Es lo que nos permite rendirnos ante lo incómodo y lidiar con la incertidumbre del resultado para avanzar con éxito en nuestro camino. Si algo está claro, es que la mayoría de las cosas que tenemos que hacer para lograr aquello que nos hace felices a largo plazo no produce placer inmediato, y esto hace que no nos apetezca empezar a hacerlas porque nos van a resultar incómodas. Es aquí donde viene la segunda parte. Empezar.
`` Para empezar, empieza´´ - William Wordsworth.
Para empezar, hay que dejar de pensar y hacer. Aunque sintamos miedo. Como dice Mel Robins en su libro ‘’ 5 seconds rule´´, está demostrado que el cerebro recuerda mejor las tareas completadas que las no completadas. Por este motivo, una vez empezada una tarea, el cerebro no parará de alentarte para acabar. Por esto se dice que hay que tener ``Valentía para empezar y disciplina para seguir´´
``La valentía es el compromiso de empezar sin tener ninguna garantía de éxito´´. Johann Wolfgang.
`` Puedes escoger valentía o puedes escoger comodidad, pero no puedes tener las dos cosas´´. Brené Brown.
La acción es la preparación. Accionar hacia la dirección que hemos elegido es el buen camino, no importa lo pequeño que sea ese paso. Ser consecuente con aquello que hemos definido y considerado prioritario para nosotros es fundamental. Para esta segunda parte, se requiere autodisciplina.
Se trata de disciplinar no sólo nuestro comportamiento sino nuestro pensamiento. Los pensamientos son herramientas muy poderosas. Dependen de lo que metemos en nuestra cabeza. Por eso, alimentar el cerebro con ideas grandiosas y que estén en sintonía con aquello que queremos lograr, nos ayudará a tener los pensamientos adecuados para conseguir el éxito en nuestros objetivos.
Lo cognitivo y lo conductual funcionan de manera bidireccional. Es decir, el pensamiento y el comportamiento van de la mano. Adopta creencias y pensamientos ganadores y no metas basura en tu cabeza. Esto hará que te comportes como un ganador. Adopta comportamientos ganadores y pensarás y te crearás como un ganador.
Sabes que estás en el camino correcto cuando tu cuerpo y tu mente están cansados, pero espíritu y tus ganas de seguir siguen fuertes. Te sientes bien contigo mismo, porque sabes que estás siguiendo el camino de tu corazón y no el de tu ego.
¿Cómo hacer que tu disciplina sea fuerte?
`` Creo que la disciplina es como un músculo. Cuanto más lo ejercites, más fuerte se vuelve´´. Daniel Goldstein.
TENER COMPASIÓN CON NOSOTROS MISMOS.
Conocer cómo funciona nuestro cerebro es fundamental para entender nuestras reacciones y aprender a orientarlas de manera que nos beneficien.
A veces, podemos sentirnos culpables cuando no hemos actuado de acuerdo a nuestros deseos y propósitos, o cuando no hacemos aquellas cosas que nos van a hacer un bien. Perdónate por ello. En primer lugar, perdónate porque tal y como han demostrado las investigaciones del profesor Timothey Pyohyl, las personas que se perdonan por haber procastinado, tienen menos posibilidades de caer de nuevo en la procastinación. Cuando hablo de procastinación, me refiero a la procastinación negativa. Es decir, a evitar el trabajo que sabemos que tenemos que hacer para lograr lo que queremos. En cambio, la procastinación positiva, forma parte del proceso creativo, de manera que parar y tomar distancia de aquello que tenemos entre manos, ayuda a adquirir perspectiva, generar nuevas ideas y hacer un mejor trabajo.
En segundo lugar, perdónate porque procastinar, es algo natural del ser humano. Cuando realizamos algo incómodo o nuevo, nuestro cerebro se estresa y la procastinación es la reacción normal de superviviencia que tiene nuestro cerebro para evitar dicho estrés. Al estresarnos, generamos cortisol, por lo que nuestro cerebro quiere contrarrestar esta sensación de malestar buscando vías rápidas para obtener dopamina, o lo que es lo mismo, satisfacción instantánea. Para ello, hace uso de redes sociales, comida basura, drogas…
Cuando empezamos a dudar sobre si hacer o no hacer algo, provocamos en nuestro cerebro una sensación de incertidumbre, y por lo tanto se activa la reacción del miedo ante lo desconocido. Por esta razón, la cabeza nos para ante esto que interpreta como un peligro e intenta protegernos proponiéndonos todo tipo de excusas para disuadirnos de manera muy rápida de aquello que nos hemos propuesto hacer.
Esto es lo que va a pasar. Es lo natural. ¿Qué tipo de persona quiere sentirse mal? Es natural ir en búsqueda del placer. A nadie le apetece levantarse cada día a las 5 de la mañana para ponerse a hacer ejercicio. En la cama se está muy bien. A nadie le apetece ponerse a estudiar, es más placentero y apetecible ir a la cocina y comerse media tableta de chocolate. La putada es que después nos sentimos jodidamente mal, y vuelta a empezar.
Asumir que la procastinación es un hábito natural al que subyace una razón neurológica es liberador. Si entendemos cómo funciona nuestro cerebro, nos vamos a sentir más aliviados y se nos hará más fácil la vida en general. Así pues, en lo que se refiere al caso que nos ocupa, la única solución es rendirse ante lo que es nuestra propia naturaleza, y asumir que como nos pongamos a darle vueltas a la cabeza, nos vamos a paralizar. O sea, dejar de pensar es fundamental para evitar que nuestra mente intente ponernos excusas, y la única manera de salir del pensamiento es accionando.
2. ACCIONAR
El movimiento cambia la química de nuestro cerebro y nos permite ver con claridad. Cuando nos movilizamos y avanzamos un poco, obtenemos más información sobre cuál tiene que ser nuestro siguiente movimiento.
Sin acción no existe resultado. Necesitamos lo que los científicos denominan ``energía mínima de activación´´. Esto es la energía mínima necesaria para provocar una reacción química. Esta energía inicial, es mucho mayor que aquella que necesitamos después para mantener esa energía activa. Fue el psicólogo Mihlay Csikszentmihlyi quien aplicó este concepto al comportamiento humano. Tienes que vencer esa sensación incómoda porque si no lo haces, el cabeza te atrapa y para a tu cuerpo. Lo bueno de todo esto, es que una vez vencida esta sensación, nos comportamos como un cohete que vence la gravedad de la tierra. Despegamos con fuerza y el resto del trayecto es mucho más fácil. Es en este punto donde empezamos a sentirnos bien. Un bienestar que se prolonga en el tiempo y nos proporciona la verdadera felicidad y armonía. Cuando tomamos consciencia de que esta sensación de bienestar duradero no viene solo, sino que es gracias a nosotros, a lo que estamos dispuestos a hacer, nos hace sentir tener el control de nuestras vidas, sentirnos valiosos y en consecuencia adquirir un autoestima cada vez más fuerte y real. Nos sentimos bien gracias a nuestra disciplina, en lugar de gracias a la camiseta de la marca ‘’x’’ que hemos comprado o a la cantidad de azúcar que hemos consumido. Para de buscar, porque ya lo tienes todo.
Cuando sientas que algo que quieres hacer te resulta incómodo, ríndete y ejecuta una acción. Si me permites darte un consejo, esto es lo más inteligente que puedes hacer porque si intentas luchar contra la procastinación buscando sentir una motivación caída del cielo vas a perder. En cambio, si accionas hacia tus objetivos, se activará la sincronicidad.
Joseph Jaworski, ha estudiado este fenómeno durante muchos años. En sus investigaciones, relaciona los conceptos fluir y sincronidades con el despliegue del orden creativo implícito a través de nuestras acciones.
``Cuando confías en el proceso y entras en un estado de conciencia colaborativa, el Cosmos opera a través de sí creando la parte difícil del plan´´. Raimon Samso.
Dios proveerá. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: `
` Pedid y se os dará, buscad, y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre´´. Lectura del Santo Evangelio según san Mateo (Mt 7, 7-11)
ALGUNOS TRUQUITOS!
Regla de las 24 horas.
Después de tomar una decisión, ponte en acción en menos de un día. La acción ayuda a parar el pensamiento.
``A la de tres! ´´
La típica frase de `` a la de tres´´ que usábamos cuando éramos pequeños, no es nada más ni nada menos que una técnica meta cognitiva. Es decir, una técnica que permite educar al cerebro para lograr mayores objetivos. Al moverte, tu fisiología cambia y tu mente va de la mano. El hecho de contar, para tu mente y por lo tanto tus excusas.
No esperes a que te apetezca.
Como afirma Mel robins en su libro ‘’ 5 seconds rule´´, la mayoría de las veces no te va a apetecer hacer aquello que es bueno para ti y por lo tanto te vas a frustrar. Es natural elegir lo que nos hace sentir bien al momento. Lo que nos apetece, suele ser lo más fácil y lo que nos proporciona un placer instantáneo. La mayoría de las veces esto no están e concordancia con lo que es bueno para nosotros. Si no actúas rápido, y te dejas llevar por lo que te apetece sin ningún tipo de autocrítica, tu mente te atrapará.
`` La disciplina tiene enemigos, y uno de ellos eres tú´´. David Pawning.
`` Domina tu mente, o ella te dominará a ti´´. Horacio.
`` Dominar a los demás es fuerza. Dominarte a ti mismo es el verdadero poder´´. Lao Tzu.
``Para un hombre, conquistarse a sí mismo es la primera y más noble de todas las victorias´´. Platón.
Dormir bien y despertarte de la manera adecuada.
La manera en la que nos despertamos es muy importante. Los científicos han descubierto que apagar el despertador e ir retrasandolo 5 minutos más cada vez que suena interfiere en el ciclo del sueño produciendo un impacto negativo en el cerebro de manera que se menoscaban sus funciones cognitivas y no se recuperan de manera plena hasta pasadas 4 horas. Esto puede hacer que nos sintamos aturdidos durante la mañana. La principal razón es porque nuestros ciclos de sueño son de 90 y 110 minutos. Si apagas el despertador y te haces un micro sueño de 10 minutos, cuando te despiertas, tu cerebro todavía sigue metido en el ciclo del sueño que le has forzado a iniciar y tarda mucho más en activarse y recuperar sus funciones cognitivas.
Se tú el dueño de tus mañanas:
Esto es fundamental. Un punto de inflexión enorme. Creo que cuidar de nuestro cuerpo, de nuestra mente, de nuestras emociones y de nuestra parte espiritual, a primera hora de la mañana, es una prioridad. Además, nos pone en contacto con nuestra esencia más profunda. Este hábito nos guía hacia una vida con el propósito que nos ilusiona y que queremos construir día a día.
A veces, encontrar el equilibrio en un mundo en el que las exigencias cada vez son mayores, hace que funcionemos como autómatas sin razonar y vayamos por ahí como pollos sin cabeza, olvidándonos de lo que necesitamos, con tal de encajar en aquello que hemos considerado como adecuado en nuestra mente y que muchas veces, no tiene mucho que ver con lo que somos, necesitamos y queremos. Empezar el día cuidando de lo que somos, contribuye a encontrar ese equilibrio y a pensar con claridad. Es bueno para no olvidar lo importante, lo esencial, lo humano. En definitiva, la PAZ. Este hábito me encanta y creo que es fundamental para poner el foco en lo que nos importa nada más levantarnos, a tener las riendas de nuestra vida y no dejárselas a agentes externos ni permitir que otros estímulos perturben nuestros objetivos. Todo lo que te aleje de tus objetivos es ruido. Establecer nuestras intenciones por la mañana marca la diferencia. Has de saber que durante las 2 o 3 primeras horas de la mañana, el cerebro está más a tope. ¡Aprovéchalo! . Por cierto, una duchita de agua helada te irá que flipas, jeje.
Planifica tu día:
La doctora Gail Matthews ha demostrado que escribir nuestros objetivos en un papel, hace que las posibilidades de que los cumplas aumenten un 42%.
Controla las distracciones:
Tienes que decidir que tus objetivos son más importantes que el email, el teléfono etc. Según que distracciones, como lo son las redes sociales, se comportan como drogas en nuestro cerebro. ¿Crees que las personas de éxito se pegan horas tumbadas mientras miran sus redes sociales? La respuesta es no.
El alejarte del teléfono o ponerlo en silencio jugará a tu favor. No digo que pasemos del mundo, pero sí que nos pongamos límites en todo lo relacionado con la tecnología. Por ejemplo, puedes devolver las llamadas cuando termines lo que tienes entre manos o usar las redes durante un tiempo limitado de manera que seas tú quien haga uso de las redes y no ellas de ti.
Por otro lado, el desorden es una gran distracción. El orden da paz mental. Deshacerse de todo aquello que no necesitamos contribuye a nuestra claridad mental.
Simplifica y automatiza procesos:
El simplificar tareas diarias como el hecho de elegir qué comida comprar, qué cocinas cocinar o qué ropa ponernos, nos ahorra tiempo y energía.
De ti depende discernir lo importante de lo superfluo. Cada uno de nosotros tenemos nuestras prioridades, necesidades, objetivos… todos son legítimos siempre y cuando no causen daño a nadie. Lo importante es definirlos con honestidad y actuar en consecuencia. Construye hábitos que contribuyan a la realización de aquello que es más importante para ti y vive la vida que mereces con amor.
Somos amor. Merecemos amor.
Deja de buscar. Todo lo que necesitas ya lo tienes. Hablo de la disciplina para ser libre. De la madre de la felicidad. La que abraza tu valor y te lleva por el camino de tus sueños. La que entiende tus miedos y conoce muy bien tus vulnerabilidades, pero aun así no te suelta. La que no te engaña. La disciplina no va a decirte que los planes que te propone son fáciles, pero estará a tu lado y te dará el coraje para rendirte ante lo incómodo y lidiar con la incertidumbre del resultado para avanzar en tu camino con éxito. Te dará confianza, y pase lo que pase, una sensación de satisfacción, plenitud y serenidad perdurable en el tiempo. Al final, es el proceso de construcción lo que importa. El ahora. Así es que deja de pensar y actúa antes de que tu mente perciba miedo y te paralice. Sé como un cohete que vence la gravedad de la tierra y actúa. El resto será mucho más fácil. Lo difícil es empezar. Para ello, deja de pensar y haz, porque todo lo que necesitas ya lo tienes. Amor propio.
Ámate y perdónate por haber estado evitando el trabajo que sabes que tienes que hacer para lograr aquello que quieres. Procastinar, es algo natural del ser humano. Cuando realizamos algo incómodo, nuestro cerebro se estresa y la procastinación es la reacción natural de supervivencia que tiene nuestro cerebro para evitar dicho estrés. Empezamos a buscar fuentes de dopamina instantánea para paliar la sensación de estrés (chocolate, drogas, redes sociales…) . Esto es lo que va a pasar. Es normal. ¿Qué tipo de persona quiere sentirse mal? Es natural ir en búsqueda del placer. A nadie le apetece levantarse a las 5 de la mañana para ir a hacer deporte. Es mucho más placentero quedarse durmiendo, o levantarse y fumarse un cigarro, tomarse un bol de cereales o cualquier mierda por el estilo.
Sabemos que estos hábitos no nos hacen ningún bien. Pero claro, levantarse e ir a hacer deporte, por ejemplo, o ponerse a estudiar aquello en lo que queremos formarnos en lugar de ir a la nevera a por chocolate nos resulta muy incómodo y dudamos. Cuando empezamos a dudar sobre si hacer o no hacer algo, provocamos en nuestro cerebro una sensación de incertidumbre, y por lo tanto se activa la reacción del miedo ante lo desconocido. Por esta razón, la cabeza nos para ante esto que interpreta como un peligro e intenta protegernos proponiéndonos todo tipo de excusas para disuadirnos de manera muy rápida de aquello que nos hemos propuesto a hacer. Esta parte la explica muy bien Mel Robins en su libro ‘’ 5 seconds rule´´. En resumen, muévete o estás perdido.
Si intentas luchar contra esta reacción vas a perder. Si esperas a que la motivación y las ganas de hacer las cosas que te van a hacer sentir bien desciendan del cielo en plan virgen María también vas a perder.
Lo único que va a cambiar la química de tu cerebro es la ACCIÓN. Una vez has accionado venciendo esa sensación incómoda de empezar, el resto será mucho más fácil. Cuando nos movilizamos y avanzamos un poco, obtenemos más información sobre cuál tiene que ser nuestro siguiente movimiento. Somos como cohetes. Necesitamos lo que los científicos llaman ‘’ energía mínima de activación´´. El resto irá rodado. La sincronicidad se activará y te darás cuenta de que no necesitas nada, porque ya lo tienes todo.
El amor propio que despertará tu disciplina te hará tomar consciencia de que eres tú quien tiene el poder de crear ese estado de felicidad y armonía en tu vida. De crear esa sensación de bienestar duradero gracias a lo que tú estás dispuesto a hacer. Sentir que eres capaz de dominarte a ti mismo es la mayor de las victorias. Te hace recordar y ser consciente de lo valioso que eres, del impacto que eres capaz de crear en ti mismo y en consecuencia también en todo aquello que te rodea. Cuando te sientes valioso, haces sentir valiosos a los demás.



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